La tensión que resuelve
Las organizaciones suelen querer que todas las prioridades avancen a la vez y reparten el apoyo de forma tan delgada que todos pueden reclamar algo, sin que nada crítico se fortalezca realmente. La tensión luego aparece como dependencia de unas pocas personas que sostienen en silencio un trabajo que el sistema nunca dotó de recursos apropiados.