La tensión que resuelve
Las organizaciones más débiles tratan un proyecto como una lista de tareas con fechas, así que su instinto ante un atraso es simplemente más seguimiento. La dificultad real es que los proyectos son sistemas de promesas enlazadas que cruzan funciones y límites de decisión, y los problemas sin resolver se ocultan en el cronograma en lugar de salir a la luz.